Equilibra tu entorno.
La luz ambiental y la geometría de tu escritorio determinan directamente la carga física que soportan tus ojos diariamente.
Contraste Lumínico
Ajusta el brillo de tu monitor para que coincida con la iluminación de la habitación. Si la pantalla resplandece fuertemente y el cuarto está oscuro, la pupila se estresará rápidamente por el exceso de contraste.
Fuentes de Luz
Coloca tu monitor de forma perpendicular a las ventanas. Trabajar de espaldas a una ventana causa reflejos; hacerlo de frente te deslumbra. Usa luz difusa y cálida en tu escritorio.
Configuración del Monitor
Distancia: Mantén la pantalla al menos a la longitud de tu brazo extendido (60 cm aprox). Acerca el texto usando el "Zoom" de tu navegador, no acercando tu rostro.
Altura de Visión: El borde superior del monitor debe alinearse horizontalmente con tus ojos. Esto asegura que la mirada descienda unos 15 grados hacia el centro, lo cual relaja los músculos del cuello.
Protección del Párpado: Al mirar ligeramente hacia abajo, el párpado superior cubre una mayor porción de la superficie ocular, reduciendo la exposición al aire y la evaporación de las lágrimas.
Nota Informativa
Los ajustes físicos son medidas de confort y ergonomía. No corrigen problemas de refracción como la miopía o el astigmatismo. Ante la pérdida de agudeza, visite a un oftalmólogo profesional.